“El que me ama, guardará mi Palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él” (Jn 14, 21)
Nos falta ser morada de Dios.
Si Dios habitara en nosotros haríamos las cosas que le agradan.Tendríamos valor y caridad. ríamos por el mundo con el corazón puro. Miraríamos con la mirada del Amor, mirada de caridad, mirada de hermano.
Sin saberlo, mi papá se preparó para esto: “ser morada de Dios”.
Recuerdo la tarde que me telefonearon al trabajo. — Su papá está grave — me dijeron. Y fui al hospital a verlo. El cáncer se le había propagado en el cuerpo y no había esperanzas. Cuando llegué hablé con mi mamá. — No hay mucho tiempo —le advertí —. Pregúntale si desea un rabino o un sacerdote. Al rato salió mi madre de la habitación y me dijo: — Quiere un sacerdote.
Desde pequeño siempre recé el Credo. Poco a poco lo aprendí mientras escuchaba a los adultos recitarlo como maquinita. Asi mismo lo aprendí, como maquinita. Gracias a los hermanos de La Salle en la secundaria de alguna manera empecé a darme cuenta que las oraciones no se deben 'recitar'. Cada oración tiene un significado y representa una plegaria que 'bien meditada' tiene una fuerza que solo la puedo comparar con una llamada directa vía satélite a nuestro Señor. El Credo es la oración que realmente me dió a enteder lo que significa mi compromiso, mi Iglesia y mi Fé. Este artículo publicado recientemente en Catholic Net nos dá una explicación clara de su significado.
El ejemplo que nos brindan los santos es uno de ellos... Viendo su pequeñez, casi gritaron al unísono: “Tú eres Dios y nosotros simples mortales, ¿qué puedes esperar de nosotros? Y el buen Dios, sin hacerse esperar, les hizo entender: “Lo que busco es tu amor y tu confianza. No pido más”.
Te contaré una anécdota sobre la forma como Dios nos mueve a la santidad de las maneras más insospechadas:
En mi oficina tengo una foto. Todo el que llega tiene que ver con ella.
—¿Es usted?—me preguntan.
—No—respondo—Es mi papá.
Aparece feliz, sorprendido y algo ilusionado, al lado de la Madre Teresa.
A juzgar por la nutrida asistencia que se ha podido contabilizar al final del 6to Encuentro Mundial de las Familias el evento ha cumplido satisfactoriamente con la misión encomendada por el Papa Benedicto XVI.Más de diez mil personas asistieron físicamente al evento, 30 cardenales, 200 obispos y un gran número de representantes de asociaciones, congregaciones y agrupaciones seglares y religiosas.
La presencia de S. E. Cardenal Tarcisio Bertone, legado pontificio del Papa Benedicto XVI y Secretario del Estado Vaticano da muestra de la importancia dada, el gran cariño y preocupación del Papa por las familias del mundo.
Gracias a Dios nuestro Señor y después de varias semanas de esfuerzo hemos logrado terminar este video musical para alabarle. Estamos sumamente complacidos de poderles brindar esta alabanza para su reflexión. La letra es original de nuestro ministerio familiar M2 al igual que la música que la acompaña. Las vistas son extractos de las peliculas Jesus de Nazaret de Franco Zefirelly y La Pasión de Mel Gibson ademas de algunas vistas tomadas durante la ejecución de la música.
Esperamos de corazón que este video nos ayude a todos a reflexionar un poco sobre lo grande del sacrifico de Jesús, Dios Hijo al hacerse hombre para y sufrir una agonia tan grande hasta morir en la cruz POR NOSOTROS.Y mas grande aún, la victoria final con su resurrección.